Lo sensorial integrado a lo vital 

Héctor J. Cartier Prólogo catálogo exposición Palais de Glace, Buenos Aires, 1991

 

Un primer reclamo visual-plástico se revierte a lo sonoro-musical al contemplar las grandes obras pictóricas, grandes en dimensión y en profundidad creativa, de Juan Kancepolski. Ese reclamo provoca una metáfora lingüística por una concepción asociada a lo sonoro al afirmar que la obra plástica de este creador es una verdadera música para los ojos del contemplador.

La citada "orquestación" también dice de la necesaria y sensible organización de los medios plásticos para culminarlos en sutiles configuraciones plenas de sentido esencialmente rítmico.

Juan Kancepolski sabe, y lo sabe a ciencia cierta, que la visión plástico-estética exige una profunda reflexión mental que penetre en lo sensible, ya que el término estética se refiere a lo sensorial en origen, se entiende, uniendo lo vital vivido, encarnado, a germinar el mismo arte.

Este origen sensorial-perceptivo-mental, tan magníficamente provocado en Kancepolski fruto de su fértil mundo imaginativo se encuentra en cada obra. Es fácil advertir al contemplar sus expresiones que, sin duda, son producto de una necesaria meditación no ajena a ninguna angustia ya que nada en el Arte creativo, se lanza a lo acaso fortuito. Este control preciso pone de relieve que Kancepolski no admite divisiones entre lo sensible y lo inteligible, entre la metáfora viviente y el testigo símbolo. Estas divisiones predicadas por un nihilismo actual que llegó al arte, felizmente, ya no están dando frutos negativos para un "despertar" a la percepción que está lejos de cualquier remoción extraña.

De lo anterior, el verdadero artista como el actual se apoya en la experiencia de lo efectivo, realmente descubierto por una puesta en escena eficaz. De ahí el empleo estructurante de los "contrastes" -oposiciones que conforman la esencia del ver- junto con las "transiciones" cohesivas en sus ritmos y arabescos que generan el movimiento sugerido lleno de vida operativa. Si a esto le sumamos su rigurosa articulación de los factores "dominantes" resaltados y los "dominantes" ante el efecto tonal de los valores conoceremos en profundidad lo que late, por evidencia de presencia, en su magnífica obra.

 

The sensory integrated to the vital 

Hector J. Cartier Foreword exhibition catalog Palais de Glace, Buenos Aires, 1991


The first visual-plastic claim is reversed to the sonorous-musical when contemplating the large paintings, large in scale and in creative depth, by Juan Kancepolski. That claim leads to a linguistic metaphor for a concept related to the sonorous which states that the plastic work of this artist is a true music for the eyes of the beholder.

The aforementioned "orchestration" also tells of the necessary and sensible organization of the plastic media, culminating in subtle configurations full of essentially rhythmic sense.

Juan Kancepolski knows, and he knows for sure, that the plastic-aesthetic vision calls for a profound mental reflection that penetrates the sensitive, since the term aesthetics refers to the sensory in origin, it is understood, joining the vital lived, embodied, to germinate the same Art.

This sensory-perceptual-mental origin, so magnificently caused in Kancepolski resulting from his fertile imaginative world is met in each work. It is easy to notice when contemplating his expressions which, no doubt, are products of a necessary meditation not alien to any distress since nothing in creative Art, is launched into what is perhaps fortuitous. This precise control highlights that Kancepolski does not support divisions between the sensitive and the intelligible, between the living metaphor and the symbol witness. These divisions as preached by a current nihilism that came to art, happily, is no longer bearing negative fruit for a "wake up" to the perception which is far from any stranger removal.

From the above, the true artist as the present one relies on the experience of the effective, actually discovered by an efficacious enactment. Thus the structuring employment of "contrasts" -oppositions that make up the essence of seeing- together with the "transitions" cohesive in their rhythms and arabesques that generate the suggested movement full of operating life. If we add to this his rigorous articulation of the "dominant" factors highlighted and the "dominant" in view of the tonal effect of values we will know in depth what is beating, for evidence of presence, in his magnificent work.